EL PAPEL DE
LOS BOSQUES Y LAS PLANTACIONES FORESTALES
EN LA MITIGACIÓN DEL CAMBIO CLIMATICO GLOBAL
por
Saúl Monreal
El
cambio climático
global se define como el paulatino incremento de la temperatura mundial
como consecuencia de una rápida e importante elevación en las
concentraciones de los gases de efecto invernadero (GEI) en la
atmósfera. Los principales gases de efecto
invernadero son:
bióxido de carbono (CO2), metano (CH4), óxido de nitrógeno (N2O),
ozono, bióxido de sulfuro y cloro - fluoro carbonos.
El CO2 es
el GEI que más influye en el incremento de la temperatura mundial ya
que las concentraciones de este gas en la atmosfera se han incrementado
en los últimos 100 años de 280 ppm (partes por millón) hasta 370 ppm,
principalmente como resultado de la quema de combustibles fósiles.
Los
árboles que constituyen los bosques y las plantaciones forestales
absorben bióxido de carbono de la atmósfera y lo convierten en
carbohidratos que utilizan para su crecimiento, de los cuales el
carbono es un elemento esencial, así que lo almacenan liberando a la
atmósfera el oxígeno restante. Parte de ese carbono retenido o
capturado se almacena en las raíces, parte en las hojas y parte en las
hojas, pero la mayor parte se almacena en el tronco constituyendo
aproximadamente el 50 % del tejido denominado "madera".
Cuando
los bosques son afectados por incendios, o eliminados por el cambio de
uso del suelo o deforestación, el carbono que contienen se libera y
regresa a la atmósfera agravando el problema del cambio climático
global. Por lo tanto en la medida en que ocurran menos incendios
forestales y sean plantados más y más árboles habrá más carbono
retenido o capturado en la madera reduciendo o mitigando el cambio
climático global.
Asimismo, cuando los árboles de un bosque o
de una plantación son aprovechados, de manera ordenada, para la
producción de celulosa o papel, muebles, tableros u otros artículos de
madera el carbono capturado permanece retenido en estos productos
forestales a lo largo de muchos años sin incrementar los niveles de
CO2 en la atmósfera, por lo tanto el aprovechamiento forestal
racional contribuye a mitigar el cambio climático.
Por ejemplo,
una plantación forestal de rápido crecimiento, con una tasa promedio de
incremento medio anual (IMA) de 20 metros cúbicos de madera por
hectárea por año (20 m3/ha/año) y un peso de cada metro cúbico de
madera en rollo equivalente a una tonelada, captura unas diez toneladas
de carbono por año por cada hectárea plantada.
Los
científicos han desarrollado ecuaciones que permiten estimar el carbono
contenido en las raíces, las ramas y las hojas.
Esto
significa que es posible estimar con toda seguridad el bióxido de
carbono que van absorbiendo los árboles conforme van creciendo, entre
más alto es el IMA mayor es la cantidad de carbono capturado por año.